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Ciutadella sobre ruedas

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Ciutadella sobre ruedas

Jamma, Nura, Minerva…esta  encantadora ciudad amurallada ha tenido muchos nombres, pero todos ellos han compartido una cosa, su belleza.

Ubicada en el extremo oeste de Menorca y hoy conocida por el nombre que le dio el Califato de Córdoba a principios del S. X. , Ciutadella es la reina y señora de los municipios de Menorca, tanto por su noble historia, como por la belleza de sus encantadoras callejuelas, perfectas para perderse sobre ruedas.

Tras disfrutar de un tonificante desayuno menorquín en la terraza del Restaurante Fonda Mon, descubriremos Ciutadella de forma divertida, en una de las bicicletas que este hotel con encanto ofrece a sus huéspedes e forma gratuita.

En bici por el casco antiguo

Tomando como punto de partida nuestro hotel favorito, nos resultará muy sencillo ubicarnos, y es que se encuentra en el corazón de la ciudad, al lado de la Plaza de los Pinos. Este será el punto de partida desde el que trazaremos nuestro recorrido por la Ciudadela histórica y natural.

El Borne

Apenas salimos del hotel, nos encontramos a la izquierda con la popular plaza de los Pinos, a su sombra los turistas y locales se refugian del calor, pero nuestra ruta acaba de empezar, así que dejaremos para más tarde el descanso y pedalearemos hasta la Plaza del Borne. Esta plaza es fácilmente reconocible por su obelisco de 22 metros. Bastará caminar un poco desde la Fonda para visualizarlo.

Este obelisco se encuentra  enmarcado por uno de los más hermosos palacios de Ciudadela, el palacio del Conde de Torre Saura, de estilo neoclásico y con reminiscencias francesas que data de principios del S. XIX .

En el centro se encuentra el obelisco , levantado en recuerdo de la resistencia local durante el saqueo de los piratas turcos, quienes se llevaron a miles de habitantes y cuya inscripción en latín reza “Aquí resistimos hasta la muerte, por la religión y la patria”

Casa del gobernador y vista área sobre el puerto

En el lado opuesto a los palacios, observamos el Palacio del Gobernador Militar, hoy en día ayuntamiento y antiguo Alcazar Real, el cual mantiene sus puertas abiertas y puede ser visitado por los turistas. Merece la pena entrar para visitar el Saló Gótic.

Bajo sus soportales encontraremos el punto de información turística, en donde nos ofrecerán toda la información cultural que ofrece esta pequeña gran ciudad, y un mapa,  que nos será muy útil para esta ruta.

Una ventana al puerto

Tras nuestra visita al interior del ayuntamiento es hora de conocer el paisaje, bastará con seguir los soportales hasta la muralla, donde un hermoso arco de medio punto hace las veces de privilegiada ventana sobre puerto de Ciutadella, un improvisado  mirador.

Caminando hacia el lado opuesto de los soportales del ayuntamiento encontraremos las indicaciones para visitar los restos de la antigua muralla.

Plaza de la Catedral

Frente al ayuntamiento encontramos el Carrer Major, aorta que divide y comunica el casco antiguo, desde la entrada a Ciutadella hasta el Borne.  

A través de esta calle, flanqueada por dos palacios, llegaremos a la plaza de la catedral donde se erige la Catedral de Santa María de Ciutadella, construida sobre un antiguo edificio árabe, la Mezquita Mayor.  Su estilo gótico sigue las directrices del gótico catalán del XIV, aunque también presenta elementos neoclásicos y barrocos.

Ses Voltes

Continuamos nuestro camino, esta vez será necesario apearnos de la bicicleta para atravesar Ses Voltes, una singular y estrecha calle, flanqueada a ambos lados por soportales con arcos de color blanco, que son a su vez el corazón comercial de la ciudad.

Al final de esta calle llena de vida llegamos a la plaza de España y si continuamos llegaremos hasta la plaza de Alfonso III, también conocida como plaza de las Palmeras y desde la que podemos disfrutar de las vistas  al antiguo molino Des Comte.

Monasterio y barrio de Santa Clara

Una vez atravesada la calle principal, es el momento de visitar uno de los barrios con más encanto, y también el más antiguo. El barrio de Santa Clara, el lugar perfecto para dejarnos perder en un agradable paseo a la sombra.  

Bastio de Sa Font

Desde la plaza de las Palmeras nos dirigiremos el Bastio de Sa Font. Uno de los cinco bastiones que abrían la muralla de la ciudad y que tenía función de aljibe de agua. Hoy en día es el Museo Municipal de Ciudadela.

Para llegar a él, giraremos desde la plaza de las Palmeras hacia la izquierda y tomaremos la avenida de la Constitución. En pocos minutos admiraremos esta hermosa construcción medieval levantada sobre la muralla de la ciudad y terminada en el 1692.   

Convento de Santa Clara

Una vez terminemos nuestra merecida visita a al museo de historia, podemos adentrarnos en el barrio de Santa Clara, en dirección al convento que le da nombre a esta rica zona.

Desde la misma rotonda que se encuentra frente al Bastió, buscaremos la calle de Santa Clara, en donde se ubica el convento que da nombre a esta zona.

Este hermoso convento destaca por su amplio y florido patio. Fue mandado construir por el rey Alfonso III de Aragón y fundado por las hermanas de Santa Clara de Palma de Mallorca, quienes tras abandonar el recinto durante la guerra civil española volvieron en cuanto finalizó.

El barrio más antiguo de Ciutadella

El barrio de Santa Clara es uno de los más tranquilos y antiguos de la ciudad, pero esta tranquilidad desaparece cuando llegan las fiestas de San Juan, o fiestas patronales.

Durante estas fechas cada casa se engalana y abre sus puertas para recibir a los Caballos de Sant Joan, de ahí que pese a lo estrecho de las casas, la mayoría dispongan de una amplia entrada a la que le sigue un espacioso recibidor. De esta forma se cumple con la costumbre, en la que  los jinetes entran a caballo en cada casa y saludan a las familias. A veces podemos encontrar hasta dos caballos en una misma casa por estas fechas.

El puerto de Ciutadella

Bajo la imponente muralla sobre la que se sostiene el ayuntamiento se encuentra el antiguo puerto de pescadores.

En la zona cercana al puente podremos observar las barcas de pescadores que aún hoy en día faenan y a quienes el Restaurante Mon compra su pescado diario.

A medida que nos alejamos del puente veremos el puerto deportivo, las antiguas casas de pescadores hoy reconvertidas en restaurantes, y multitud de restaurantes construidos en cuevas bajo la muralla de Ciutadella.

Un atardecer en Ciutadella

Que mejor forma de terminar un relajante día de visita cultural por Ciutadella que disfrutar de un agradable atardecer sobre el mediterráneo.

El Restaurante Fonda Mon, te ofrece dos rutas alternativas desde las que podrás disfrutar del atardecer sin salir del pueblo.

Ruta hasta Sa Farola

Sa Farola es un pequeño faro situado en el lado opuesto del puerto de Ciutadella. Llegar hasta él es sencillo aunque nos llevará un poco más de tiempo.

Si partimos desde el puerto debemos atravesar el puente y girar hacia la izquierda. Pasaremos por delante de los pantalanes y subiremos la cuesta hasta un cruce. Allí giraremos a la izquierda nuevamente y nos adentraremos en una carretera flanqueada por árboles, que nos dará un merecido descanso a la sombra y una enorme sensación de paz.

Al final de esta carretera, justo tras la curva, se encuentra el coqueto Faro de Sa Farola, que en menorquín significa la farola. Quizás sea por su reducido tamaño en comparación a otros faros de la isla como los de Cavallería, Favaritx o el Faro de Artrutx entre otros.

Desde aquí podemos apreciar la entrada al puerto de Ciutadella y el Castillo de San Nicolau, situado en la punta opuesta del puerto. Otro de los lugares que el Restaurante Fonda Mon os recomienda para disfrutar de un hermoso atardecer.

El Faro está ubicado en la carretera que nos lleva hasta Cala’n Blanes y a partir de aquí encontraréis el tramo de carril bici más hermosos de Ciutadella. Un recorrido sobre bajos acantilados y panorámicas sobre el mar que terminan en la pequeña cala de Cala’n Blanes.

Castillo de San Nicolau

Esta es la puesta de sol más cercana a la Fonda Mon, pero no por ello menos hermosa. Nuestro recorrido comienza en el Club Náutico de Ciutadella, justo al final del puerto.

Desde allí comenzaremos un hermoso recorrido sobre el paseo marítimo que termina en esta hermosa torre defensiva del S XVII. Una de las numerosas torres militares que flanquean la costa de Menorca y una de las más hermosas y mejor conservadas.